Armando Buscarini (Ezcaray, 1904-Logroño, 1940), que da nombre a la editorial, es el poeta maldito y bohemio por antonomasia de la España de comienzos del siglo XX.
Inició su precoz, fugaz y desgraciada carrera literaria en 1918 y, durante los siguientes once años, publicó cuarenta libros, la mayoría poemarios, pero también probó fortuna con la novela breve –castiza y de tintes autobiográficos– y con el teatro. A los 20 años publicó Mis memorias, cinco después ingresó en el Departamento de Observación de Dementes de Madrid y los últimos once años de su vida los pasó viajando de manicomio en manicomio hasta morir en 1940 en el Hospital de La Beneficencia, en Logroño.
«Gárgola adolescente» y «trovador sablista» para Ramón Gómez de la Serna; «gorrión de El Prado», «poeta de la calle» o «benjamín de aquella bohemia disparatada» para César González–Ruano»; y «ángel custodio de mi vocación literaria» para Juan Manuel de Prada, Buscarini peregrinó por el Madrid «absurdo, brillante y hambriento» del siglo pasado desgañitándose al grito de «¡Hay que ayudar al poeta!»en busca de la «gloria esquiva» que nunca alcanzó.
Los hermanos Rubén y Diego Marín A. -fundadores de Editorial Buscarini- han publicado el epistolario inédito Cartas vivas (2006) y Epístolas líricas (Colección 'La Imprenta de Armando' nº 1); mientras que con los libros Orgullo. Poesía (in)completa (Colección 'Motivos Personales' nº 10) y El rufián. Teatro, narrativa y memorias (Colección 'Motivos Personales' nº 3) ofrecen al lector (casi) toda su obra, que actualmente se encuentra dispersa en bibliotecas públicas y colecciones privadas de medio mundo.